domingo, marzo 06, 2005

viejos hábitos

el viernes me quede esperando la llegada de anabegins a la ciudad entre montañas, mientras hablaba con amarilla y comía torta de café se fue el tiempo, anita llego, pero llego muy tarde, excusándose por no aparecer, alegando retrasos en vuelos, como exigirle una aparición fugaz, mejor me como otra torta de café, después de acompañar a amarilla a la casa, como el fiel escudero que ahora parezco, me fui a mamar ron con mi hermano escuchando sonidos del pacifico colombiano, no entendiendo la admiración de esa gente por esa música meliflua, pero el ron era gratis y la conversación no era aburrida.

el sábado inicio como un día normal, sin saber si me encontraría mas tarde con ana, marque muchas veces a su numero sin resultado, termine en el centro de operaciones acabando un porro y tomándome varias cervezas, la noche se estaba yendo a un territorio lánguido que yo no quería, llame a otro de mis primos, el que es menor que yo pero mide veinte centímetros más y tiene cara de niño, estaba en su casa, con unos estudiantes de intercambio, dos brasileñas con un cargamento de cachaza, dos alemanes y una pareja francesa, otros colombianos que medio conocía, si quiere venga que esto acá esta como calmado, de pronto nos vamos para otro lado me dijo, sin mejores opciones termine allá, la cachaza en forma de caipirinha ya había hecho estragos, las maticas ya rondaban por los alrededores, una tambora, una colección grandota de mp3s, los chistes traducidos a cuatro idiomas: portuñol espaces alemanglish y gestos, las brasileñas son típicas representantes, con unas piernas duras, de esas que yo quisiera ver en cada uno de mis hombros, unas nalgas grandes, bronceadas y firmes, unas tetas pequeñas y una sonrisa contagiosa, los alemanes no se han acostumbrado a la cerveza colombiana, también les hace falta el pan negro y una buena mermelada, no entienden el culto a la arepa, pero estaban sonrientes con sus ciento noventa centímetros de altura y el colorcito blanco que no han perdido ni siquiera en estos días de calor, los franceses de verdad parecían felices, talvez porque no son de Paris, se conocieron apenas llegaron y se gustaron desde el primer día, aunque viven en Lyón y estudian muy cerca nunca se habían cruzado, quieren ir como casi todos los turistas que conozco al parque tayrona, les recomendé ir a taganga antes para que los recomendaran que hacer, los colombianos casi todos amigos desde el colegio en un grupito que se cerraba y abría solo cuando alguien se paraba para ir al baño ó volvía del baño, mis primos con sus novias y yo como estaba solo me apodere del sonido, del licor y de las maticas, proveedor de placeres y conversador incoherente, los colombianos fueron los primeros en cansarse de mi selección musical, ya les había advertido que solo ponía vallenatos si eran cantados por francisco el hombre, no me entendieron, se aburrieron de que les coqueteara a sus amigas y les sirviera los tragos mermados con agua, la parejita francesa desapareció sin dejar rastro, supongo que se encerró en algún cuarto y no los volví a ver, zuco 103 y boris vian, the dining rooms y death cab for cutie, charles mingus y buenavista sc, gotan y bebel gilberto, the clash y ennio morricone, goldfrapp y jamie cullum, interpol y jorge drexler, juicy panic y keane, le tigre y llorca, modest mouse y plej, phoenix y puffy, como banda sonora del encuentro, clases intensivas de samba, reírme mucho, beber y fumar mas, hoy domingo todavía hay una pila de vasos sucios y ceniceros llenos, dormí abrazando un tambor, me desperté con la cara llena de marcas por el cojín que me sirvió de almohada.
ana si apareció finalmente por teléfono, primero para decirme donde estaba y como dos horas después para decirme que se iba a dormir, esa ultima vez no sé que le dije, probablemente que descansara.

3 comentarios:

  1. no algo que decir... la verdad mucho que decir... que siento no haber aparecido...que es domingo por la noche y aún estoy acá... que estoy feliz... y que lo siento de verdad...

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  2. Pero qué fin de semana tan emocionante... Tan, pero tan diferente al mío...

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  3. Ennio Morricone y Boris Vian combinan bien los domingos a la tarde.

    por ejemplo: los primeros capitulos de la novela "la espuma de los dias" con la banda original de sonido del thriller "Ciudad Violenta".

    un domingo "european pop".

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